4 Cosas Importantes para Ensenar la Escuela Dominical

El desarrollo y crecimiento de la Escuela Dominical en La Iglesia de Dios. Este crecimiento envuelve, no solamente un crecimiento numeral, pero un crecimiento con números y a través del Espíritu de Dios el cual es aún mejor. Hay un estándar y diferencia que el mundo debería ver cuando estén en nuestras Escuelas Dominicales. Hay varias iglesias hoy en día que operan la Escuela Dominical, pero la diferencia en nuestras Escuela Dominicales debería ser que nuestros maestros estén “enseñando con la unción.” Necesitamos recapturar nuestro primer amor, ¡JESUS! Él es el propósito de la existencia de La Iglesia de Dios. Así que el debería ser el cual nos esté dirigiendo en nuestra enseñanza. Los siguientes 4 puntos creo yo que serán de importancia en ayudarle a entender que es enseñar dentro de la Escuela Dominical. Oro que tome estos ejemplos y que los aplique a su Escuela Dominical, iglesia local y relación diaria con el Señor.

CONOZCA SU TEMA– Tal vez le esté ensenando a niños, jóvenes y adultos. En cualquier nivel es muy importante que conozca el tema del material antes de que lo pueda enseñar. Siempre es importante como maestro de la Escuela Dominical de conocer lo que esta enseñando, y eso no solamente requiere que estudie su libro de Escuela Dominical, pero que estudie SU BIBLIA. Un maestro que no ve la importancia de estudiar la Biblia es uno que verdaderamente no le importa de la condición y crecimiento de sus estudiantes. El tema general de nuestra literatura de la Escuela Dominical en La Iglesia de Dios es la Biblia. Si usted nunca ha leído toda la Biblia, ahora sería un buen tiempo para hacerlo. También es importante que usted como maestro llegue a estar familiarizado con tal formato. Por ejemplo, ¿sabía usted que la Biblia en actualidad es una biblioteca de 66 libros inspirados? ¿Conoce usted el orden de cada uno, o una idea de lo que tales contienen? Recuerde que es importante que CONOZCA SU TEMA.

MODELE SU LECCION CON SU VIDA – ¡Viva lo que usted este enseñando y predicando! Si usted no lo vive en su propia vida, entonces usted pudiera ser mucho más daño que bien tratando de enseñarles a los demás como uno debería vivir. Usted se dará cuenta que sus estudiantes de la Escuela Dominical aprenderán parte de la lección al escucharle enseñar, y lo demás lo aprenderán de su EJEMPLO. Ellos lo estarán viendo aun cuando usted no se de cuenta, y muchas veces es para ver si verdaderamente usted cree lo que esta enseñando o si simplemente están perdiendo su tiempo con usted. Esto no solamente se aplicara a sus estudiantes de la Escuela Dominical, pero también para aquellos que visitaran su Escuela Dominical y aun antes que ellos hagan la decisión de comprometerse en llegar a ser visitantes regulares. Si usted no está dispuesto a vivir lo que enseña, entonces NO DEBERIA ESTAR ENSEÑANDO.

PREPÁRESE – Si las personas harán un esfuerzo en llegar a su Escuela Dominical y participar en las clases de niños, jóvenes y adultos, entonces usted como maestro debería preparase para enseñar. ¡ESTE A TIEMPO! Salude a sus estudiantes y a todos. Conozca bien la lección que estará enseñando. Estando preparado quiere decir que usted estuvo en oración, ayuno y estudiando su lección y la Biblia muchos días antes de la Escuela Dominical. Estando preparado no quiere decir estudiar la lección UNA HORA Sábado por la noche. No trate de enseñarlo solo por memoria; tome tiempo para leerlo, ore, y medite como poder presentar el material efectivamente. No tiene que hacer necesariamente mucho estudio sobre el periodo de tiempo, opiniones y comentarios, o maneras de que tal lección sea real. Usted solamente debería tener conocimiento de la Biblia y lo que dice. Si usted quiere estudiar aún más, la Biblia es un libro con muchos recursos. Si usted está enseñando un concepto, la Biblia está llena de escrituras para usar como referencias. Pero recuerde que para poder tener excito en la Escuela Dominical debe estar PREPARADO.

CONOZCA Y AME A SUS ESTUDIANTES – Cuando usted está enseñando una clase, usted representa a JESUCRISTO y LA IGLESIA DE DIOS. Llegue a ser un digno embajador. Debería saludar a cada estudiante, miembro de la Iglesia, y visitante por nombre y tratarlos con amor. No espere que lo saluden. Cuando usted este enseñando, sea amable en sus correcciones para aquellos que tal vez no estén poniendo atención. Cuando usted haga preguntas, sean cuidadosos como responda. Si alguien está diciendo algo que no está correcto Bíblicamente, entonces tiene que ser corregido, pero si usted usa las Escrituras para hacerlo, esto será un poco menos vergonzoso para el estudiante. Porque en realidad la Biblia es la única AUTORIDAD real. Si sus estudiantes o visitantes no se sienten bienvenidos en su Escuela Dominical, entonces no tendrán ningún deseo de llegar. Especialmente si esos estudiantes son niños, usted puede afectar como pensaran de La Iglesia de Dios en años por venir.

¡MANTENGAN SUS PUERTAS ABIERTAS! Yo entiendo que por causa de los cambios del clima muchas veces cerramos nuestras puertas, pero sería Bueno tener un rotulo invitando a la gente que entren, pero si puede mantenga sus puertas abiertas. Años atrás en nuestra organización anterior, mientras yo estaba asistiendo el Instituto de Entrenamiento Bíblico en Cleveland, Tenesi, visite una iglesia local y estuve bien triste en aprender de los miembros locales que el Pastor local mantenía las puertas de la iglesia cerradas durante la Escuela Dominical. El creía que los niños de la vecindad que muchas veces entraban a la iglesia local eran una distracción. Lamentablemente, esa iglesia nunca creció en números o espiritualmente. Nosotros no podemos cerrar nuestras puertas a un mundo sin Cristo.

En conclusión, enseñando la ESCUELA DOINICAL es un privilegio tremendo. Asegúrese que conozca bien la Biblia, vívala en su propia vida. Este preparado para enseñar y conozca bien el material, y llegue a tiempo. Recuerde que la Biblia es la Palabra viva de Dios. Es por eso que la Biblia dice, “Toda Escritura es inspirada divinamente y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia,” (2 Timoteo 3:16). Si usted sigue las instrucciones de este artículo, estoy seguro que tendrá un tiempo de gran excitó enseñando la Escuela Dominical.