Nosotros

Doctrina Biblica

Estos puntos esenciales de la doctrina del Nuevo Testamento componen algunas de las enseñanzas prominentes (importantes) de La Iglesia de Dios. No todas las organizaciones cristianas enseñan estos puntos doctrinales de la misma manera. La Iglesia de Dios acepta toda la Biblia correctamente dividida, sosteniendo estas verdades sagradas como han sido reveladas en las Escrituras por el Espíritu Santo. Todos los que deseen ser miembros de La Iglesia de Dios, tienen que aceptar el siguiente pacto de manera afirmativa:

“¿Promete usted sinceramente, en la presencia de Dios y estos testigos, que acepta esta Biblia como su regla de fe y practica, gobierno y disciplina, y andar en la luz a su mejor conocimiento y habilidad?” Este es un “pacto eterno que jamás se ponga en olvido”.

ARREPENTIMIENTO

Arrepentimiento es el acto de apartarse del pecado y abandonarlo completamente. Lea Marcos 1:15; Lucas 13:3; Hechos 3:19

JUSTIFICACION

La Justificación es tanto una condición como un acto. Es el estado de estar libres de culpa delante de Dios por medio de Su perdón de todas las transgresiones de las cuales nos arrepentimos. Lea Romanos 5: 1-9; Tito 3:7.

REGENERACION

La regeneración es una obra de Dios ejecutada en el corazón de la persona que ha sido justificada, mediante la cual se produce o genera una vida espiritual nueva. Lea Tito 3:5. La experiencia de la regeneración es una simultánea con la del nuevo nacimiento. Lea también a Mateo 19:28.

NUEVO NACIMIENTO

El nuevo nacimiento nos hace una nueva criatura en Cristo y un hijo de Dios. La experiencia del nuevo nacimiento es el resultado del arrepentimiento, justificación y regeneración; es seguida de un testimonio interno definido. Lea Juan 3:3; 1 Pedro 1:23; 1 Juan 3:9. El nuevo nacimiento es un requisito previo para recibir la experiencia de la santificación.

SANTIFICACION

La santificación es la segunda obra definida de la gracia, la cual es efectuada de manera instantánea en el corazón regenerado por medio del Espíritu Santo y a través de la sangre de Cristo. En la regeneración, las transgresiones actuales son perdonadas, pero en la santificación, la naturaleza adánica, o el pecado innato (que heredamos de Adán), es erradicado (extirpado, limpiado). La santificación restaura al creyente al mismo estado de santidad de Adán antes de la caída, otorgándole la gracia para vivir una vida santa; de esa manera viene a ser elegible para la morada del Espíritu Santo. La santificación es una experiencia subsiguiente a la justificación. Lea Romanos 5:2; 1 Corintios 1:30; 1 Ts. 4:3; Hebreos 13:12; 1 Juan 1:9.

SANTIDAD

La santidad es la condición de estar libres de pecado, un estado que se ha logrado por medio de la experiencia de la santificación. Dios requiere que el creyente viva una vida sin pecado en este presente mundo, y ha provisto los medios a través de la sangre que Cristo vertió en la cruz. Lea Lucas 1:74, 75; 1Ts. 4:7; Hebreos 12:14.

BAUTISMO EN AGUAS

El bautismo en aguas es el acto de ser sumergido en las aguas totalmente, según las instrucciones de Cristo. Aunque esta ordenanza no tiene poder para lavar o limpiar los pecados, representa la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Únicamente los que han nacido de nuevo son elegibles para el bautismo en aguas. Lea Mateo 28:19; Marcos 1:8-10; Juan 3:22,23; Hechos 8:12, 36-38; 10:47, 48; 16:33.

BAUTISMO CON EL ESPIRITU SANTO

El bautismo con el Espíritu Santo, experiencia subsiguiente a la santificación, es el revestimiento de poder para el servicio. Este bautismo siempre va acompañado por la evidencia de hablar en otras lenguas como el Espíritu dirija. Este viene para llenar el templo del creyente que fue limpiado por la santificación, y es un don de Dios en respuesta a la oración de Cristo. Lea Mateo 3:11; Lucas 24:49-53; Hechos 1:4-8.

EL HABLAR EN OTRAS LENGUAS

El hablar en otras lenguas según el Espíritu dirija, es la evidencia inicial y física del bautismo con el Espíritu Santo. Esta es una experiencia diferente al don de lenguas, que es uno de los nueve dones del Espíritu, Juan 15:26. Lea también Hechos 2:4; 10:44-46; 19:6.

LA COMPLETA RESTAURACION DE LOS DONES A LA IGLESIA

Los dones del Espíritu fueron puestos en la Iglesia para ser operados por el Espíritu según la voluntad de Dios. Estos se manifiestan a través de los creyentes o miembros individualmente. Los dones han sido dados a la Iglesia y no a las personas. Todos ellos fueron operados en la Iglesia Primitiva, y fueron restaurados de igual manera a la Iglesia en estos días del fin. Lea 1 Corintios 12:1, 7-10, 28, 31; 1 Corintios 14:1.

SEÑALES QUE SEGUIRAN A LOS CREYENTES

Milagros y señales seguirán el ministerio y trabajo de los verdaderos creyentes. Lea Marcos 16:17-20; Romanos 15:18, 19; Hebreos 2:4.

EL FRUTO DEL ESPIRITU

El creyente lleno del Espíritu manifestara el fruto del Espíritu, que son los siguientes: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Estas virtudes son divinas en su origen, y emergen de un corazón lleno del Espíritu. Lea Romanos 6:22; Gálatas 5:22, 23; Efesios 5:9; Filipenses 1:11.

SANIDAD DIVINA

El sacrificio expiatorio de Cristo no solo proveyó para la salvación de las almas de los hombres, sino también para la sanidad de sus aflicciones (enfermedades) físicas. Sanidad Divina es efectuada por el poder de Dios, y esta a la disposición de todos los que crean, así como la salvación. Lea el Salmo 103:3; Isaías 53:4, 5; Mateo 8:16, 17; Santiago 5:14-16; 1 Pedro 2:24.

LAS SANTA CENA

La Santa Cena o Comunión fue instituida por Cristo, y es una ordenanza sagrada; somos ordenados a observarla en memoria de Cristo y Su muerte. Únicamente los creyentes consagrados y exentos de pecado en Cristo son elegibles para la participación de la Santa Cena o Comunión. Lea Lucas 22:17-20; 1 Corintios 11:23-33.

EL LAVATORIO DE PIES POR LOS SANTOS

El lavatorio de pies por los santos también fue instituido por Jesús la misma noche en que la Santa Cena o Comunión fue observada. Es una ordenanza del Nuevo Testamento que tenemos que practicar. Fue enseñada por los Apóstoles y practicada por la Iglesia Primitiva. Lea Juan 13:4-17; 1 Timoteo 5:10.

DIEZMAR Y OFRENDAR

El diezmar es la paga de una decima pate de nuestros ingresos a la tesorería de la Iglesia. Comenzó con Abraham, continuo bajo la ley y recibió la aprobación de Cristo. El ofrendar no es lo mismo que pagar diezmos. Ambos son parte del plan de Dios para financiar Su obra en la tierra. Lea Génesis 14:18-20; 28:20 -22; Malaquías 3:10; Mateo 23:23; Lucas 11:42; 1 Corintios 16:2; 2 Corintios 9:6-9; Hebreos 7:1-21.

RESTITUCION CUANDO Y DONDE SEA POSIBLE

Restitución es el acto de restaura algo que se haya tornado ilegal o intencionalmente, o la satisfacción (pedir perdón) a alguien a quien se haya ofendido o se le haya hecho algún mal. Dios quiere que los recién convertidos hagan restitución cuando y donde sea posible. Lea Mateo 3:8; Lucas 19:8, 9; Romanos 13:8.

LA SEGUNDA VENIDA PREMILENARIA DE JESUS

Primero, Cristo vendrá para resucitar los santos que murieron en la fe y para arrebatar los santos que vivan en la tierra para encontrarse con El en las nubes. Lea Mateo 24:27, 28; 1 Corintios 15:21, 52; 1 Ts. 4:15-17. Segundo, vendrá con todos los santos para reinar con ellos sobre la tierra por un periodo de mil años. Lea Zacarías 14:4, 5; Lucas 1:32; 1 Ts. 4:14; 2 Ts. 1:7-10; Judas 14, 15; Apocalipsis 5:10; 19:11-21; 20:4-6.

LA RESURRECCION

Todos los muertos, tanto justos como injustos, serán resucitados. Los justos que murieron en la fe, se levantaran de sus tumbas en la primera resurrección, que tomara lugar para el momento de la segunda venida de Cristo. La resurrección de los muertos que murieron en sus pecados, ocurrirá después de los mil años del reinado de Cristo sobre la tierra. Lea Isaías 26:19; Daniel 12:2; Juan 5:28, 29; Hechos 24:15; Apocalipsis 20:5, 6.

VIDA ETERNA PARA LOS JUSTOS

Aquellos que mueran en el Señor y los que le estén sirviendo para el momento en que El venga, recibirán la recompensa de la vida eterna. Lea Mateo 25:46; Lucas 18:30; Juan 10:28; Romanos 6:22; 1 Juan 5:11-13.

CASTIGO ETERNO PARA LOS MALOS

Inconversos y los malos serán condenados y sentenciados al lugar del castigo eterno, del cual no habrá escapatoria ni liberación o aniquilación. Lea Mateo 25:41-46; Marcos 3:29; 2 Tesalonicenses 1:8,9; Apocalipsis 20:10-15; 21:8.

ABSTINENCIA TOTAL DE TODO LICOR O BEBIDAS FUERTES

La Biblia expresamente prohíbe el uso de bebidas embriagadoras. Aun la indulgencia más mínima no es según la norma Bíblica de la santidad. Lea Proverbios 20:1; 23:29-32; Isaías 28:7; 1 Corintios 5:11; 6:10, Gálatas 5:21.

EN CONTRA DEL USO DE TABACO, OPIO, MORFINA, ETC. EN CUALQUIER FORMA

El uso de tabaco y el uso habitual de narcóticos son prácticas pecaminosas que contaminan el cuerpo, que es el templo del Espíritu Santo, y son evidencias externas de un corazón impuro. Lea Isaías 55:2; 1 Corintios 10:31, 32; 2 Corintios 7:1; Efesios 5:3-8; Santiago 1:21.

ACERCA DE LAS COMIDAS Y BEBIDAS

El Nuevo Testamento no establece un reglamento rígido concerniente a lo que el cristiano debe comer o beber (con la excepción de las bebidas fuertes). No tenemos el derecho de juzga lo que nuestro hermano come o lo que el bebe. Lea en Romanos 14:2-3, 17; 1 Corintios 8:8; 1 Timoteo 4:1-5.

ACERCA DEL SABADO

La observancia del Sábado era un requisito de la ley judía, y como tal, no fue continuada en la Dispensación de la Gracia. El día domingo no es el Sábado pues simplemente es un día separado para dar atención especial a la adoración de Dios. En vez de guardar únicamente el Sábado como un día santo somos requeridos en esta dispensación a guardar todos los días en santidad. El Sábado judío es un tipo de Cristo, quien es nuestro reposo, más bien que el día. Lea Oseas 2:11; Romanos 14:5, 6; Colosenses 2:16, 17.

EN CONTRA DEL USO DE ORO COMO ORNAMENTO

O decoraciones tales como anillos, brazaletes, aretes, collares, etc. Los ornamentos de oro u otros materiales preciosos son evidencias de un corazón orgulloso y son indecorosos en un hijo de Dios. “El adorno de las cuales no sea exterior con encrespamiento del cabello, a atavió de oro, ni en compostura de ropas; sino el hombre del corazón que esta encubierto, en incorruptible ornato de espíritu agradable y pacifico, lo cual es de grande estima delante de Dios” (1 Pedro 3:3, 4. Lea 1 Timoteo 2:9; 1 Juan 2:16).

EN CONTRA DE PERTENECER A LOGIAS

La Biblia se opone a que los hijos de Dios se unan en yugos desiguales con los incrédulos; está en contra de los actos que se hacen en secreto. Muchas sociedades secretas requieren que se haga un juramento, lo cual está expresamente prohibido por las Escrituras. Lea Mateo 5:34-37; Juan 18:20; 2 Corintios 6:14-17; Santiago 5:12.

EN CONTRA DE JURAR

El hacer un juramento es algo que se hace en vano y es condenado por las Escrituras. Una afirmación de la verdad de algo es suficiente. Lea Mateo 5:34-37; Santiago 5:12.

EN CONTRA DEL DIVORCIO Y EL PECADO DE VOLVER A CASARSE

El divorcio y el volver a casarse constituyen el pecado de adulterio. Las únicas causas permisibles para volver a casarse son la fornicación y la muerte. Sin embargo, fornicación no es infidelidad o simplemente adulterio, solo es el estado de estar casado con la esposa o el esposo de otra persona. Lea Mateo 5:32; 14:3; 19:3-12; Marcos 10:12; Lucas 16:18; Romanos 7:2, 3; 1 Corintios 5:1-5, 13, 16:18; 7:2, 10, 11; Hechos 15:28, 29; Apocalipsis 2:20-22.